Mundo de ficçãoIniciar sessãoAún era muy temprano.
Con cuidado de no despertar al joven, Sasha se terminó de vestir.
Luego, volviendose al durmiente se aproximó hasta él, se inclinó, agarró la sábana y la manta, lo cubrió hasta el cuello para que no pasara frío, se agachó sobre su rostro y depositó un tierno beso en su mejilla.
-Tengo que irme- musitó aún sabiendo que no le oiría.
Otorgando una cálida caricia al castaño se dio la vuelta y abandonó la hab







