"Una niña pequeña bailaba al son de una canción alegre. No paraba de girar mientras sostenía con sus manos parte del vestido que llevaba. Le quedaba grande. Correteaba por la habitación cantando la melodía inventándose parte de la letra. Estaba feliz, le gustaba hacer eso todos los fines de semana. Tenía el pelo recogido pero mientras más se movía más se despeinaba. De pronto oyó su nombre. La estaban llamando para ir a merendar. Ese era otro de sus momentos favoritos del fin de semana. Bailar