El taxi se detuvo frente al hotel poco después del mediodía.
Lorena pagó la carrera, salió del coche y se quedó unos segundos mirando la fachada sencilla del edificio. En ese momento, el lugar parecía aún más pequeño que el día que llegó.
Tal vez porque ahora sabía que era solo un punto de paso.
Pronto tendría un apartamento.
Un lugar solo suyo.
La idea le trajo un pequeño alivio que no sentía desde hacía días.
Entró en la recepción llevando el bolso pegado al cuerpo. El mismo empleado de la no