- Demasiada alegría, Ormeño.
Sonrío solo por lo que aquellas palabras significan. Se muy bien a qué se refiere con eso. Me paro bruscamente y corro hasta sus brazos, no importa la reunión, no importa quienes están aquí, solo importa que aquel hombre está parado ahí.
- Mi buen amigo.
- Mi mejor amiga.
Gustavo me abraza tal cual lo abrazo yo, es un abrazo apretado que demuestra cuánto lo extrañé, cuánto lo necesité este último tiempo. Demonios, si el no se hubiese ido yo jamás habría terminado ac