Estoy muy cerca de mi puerta cuando lo siento tomar mi cintura y colocarme contra la puerta de cara a ella, mientras él se coloca en mi espalda jalando mi cabello y besando mi cuello, su mano coje la mía y la sube por sobre mi cabeza, con la otra recorre mi cuerpo y con una pierna separa las mías, esta postura me deja expuesta, me deja a merced de él y de sus deseos sexuales.
- Jason, déjame ir. - Ni mi voz quiere dejarlo. Condenado cuerpo que responde a él de ésta manera, no me sentí así con J