El silencio de Sofía solo lo enfureció más. Sentía que estaba perdiendo la cordura por completo.
Si lo que temía era cierto... si de verdad Sofía se acostó con Alejandro, iba a perder la cabeza.
Él fue su primer hombre.
Y ella, su primera mujer.
Nunca estuvo con nadie más. Solo con ella.
¿Cómo podía traicionarlo así?
La cara de Diego se deformó, con los ojos encendidos:
—Bien. No quieres hablar, ¿verdad? Entonces lo vas a hacer en la habitación.
Si Sofía estaba con Alejandro, no pensaba dejarla