Sofía nunca esperó mucho de Diego, pero aun así, sintió que el corazón se le partía en mil pedazos. No entendía por qué se sentía así, y eso la hizo enojar todavía más.
—Diego, si no me amas, ¡¿por qué sigues buscándome?!
Por su insistencia, Sofía se había aliado con Alejandro.
Así que no le tenía miedo a Diego.
Pero uno no controla lo que pasa dentro del corazón.
Sofía no le tenía miedo a Diego, pero cada vez que lo veía, el dolor de todas las heridas del pasado volvía una y otra vez, y se sent