Él miró la sangre en su mano, aturdido.
La cabeza le daba vueltas; sacudió un poco la cara para despejarse.
Alzó la vista; su mirada mostraba cierta molestia.
—Carmen, ¿no temes ofenderme por hacer esto?
Ella iba a responder, pero Sofía se levantó y la sujetó del brazo.
En sus recuerdos, Sofía siempre evitaba enfrentarse a la gente del entorno de Diego, así que supuso que esa vez sería igual.
Lo que no esperaba era que Sofía tomara otro vaso con agua y se lo arrojara a Miguel, empapándole la rop