Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Una cena? –preguntó Allegra sonriendo— ¿en tu casa?
—Mamá quiere agradecerte todo lo que hiciste por Nicholas. Así que sí; estás invitada a cenar en mi casa –le contestó Duncan sonriendo también.
Iba entrando a su volvo dorado, sin su eterno acompañante Boinet, lue







