Capítulo veintisiete. Buenas intenciones
Buenas intenciones
Blake se dejó caer sobre el césped, su corazón latía fuerte dentro de su pecho, había olvidado lo que era correr detrás de un balón de fútbol. Desde la trágica muerte de su padre, él había asumido la responsabilidad de los negocios y se había olvidado de esas pequeñas cosas de la vida.
Esos que se convertían en momentos únicos y especiales, que se grababan a fuego en el corazón.
—¿Cansado? —preguntó Matthew, sentándose junto a él; tan calmado como si no hubiese estado corri