Capítulo veinte. El pez por la boca muere
El pez por la boca muere
Blake miró a Randy Howard, el hombre le estaba dando muchas vueltas al asunto, sin contar que desde un inicio noto lo acomodado que era. El tipo pidió una botella del más caro y fino licor de la casa y le entregó la cuenta para que la pagara, con eso ya podía adivinar fácilmente que no era un tipo de fiar.
—Entonces, ¿piensa tenerme aquí toda la noche, señor Howard? —preguntó Blake con tono aburrido.
—Lamento entretenerlo más de lo debido, pero necesitaba que no hubie