Capítulo ochenta y tres. Perfecta felicidad
Perfecta felicidad
Blake estaba viviendo uno de sus mejores momentos como hombre y como padre, sin embargo, no podía apartar de su pecho la culpa de no haber estado en el momento que Matthew llegó al mundo, porque mucho que el niño lo aceptara en su vida y lo hubiese disculpado, él no podría olvidarlo, así como así.
—Sea lo que sea que estés pensado, déjalo ir, Blake —susurró Hope acariciando la mejilla de Blake, mientras sostenía el pequeño cuerpo de Daphne entre sus fuertes brazos.
Blake leva