Capítulo ochenta y cinco. Un nuevo comienzo
Un nuevo comienzo
La pareja se separó cuando escucharon los aplausos de los invitados, entre el calor del beso se había olvido por completo de que no estaban solos.
—Te amo —susurró Larry aún pegado a sus labios.
Chelsea sonrió, le dio un corto beso en los labios.
—Te amo —respondió.
La pareja caminó entre los aplausos de los invitados, quienes pronto pasaron a felicitarlos y a disfrutar de la fiesta en honor a los novios, así fueron pasando las horas. Entre baile, comida y bebida, la familia