Capítulo cuarenta y siete. Déjame intentar
Déjame intentar
A la mañana siguiente, Matthew miró con sumo interés a Tessa y Chelsea que conversaban a una distancia prudente del niño para no hacerle saber del accidente de Blake.
—¿Quieres postre? —preguntó Larry al ver a Matthew muy interesado en las dos mujeres.
El pequeño negó.
—¿Quiero saber qué pasa? ¿Por qué la señora Tessa y tía Chelsea están afligidas y por qué mi mamá y el señor Blake no vinieron por mí?
Larry hizo a un lado la bandeja con panecillos y se acercó a su sobrino. Matt