Conociendo el resentimiento.
«¿Ángel?? ¿Eres tú?»
Abby no supo que responder ante la pregunta del hombre, ella no se consideraba un ángel. Era más bien una mortal con apenas la mayoría de edad, ayudando a un tipo del cual no conocía ni su nombre.
—¿Por qué no respondes? —preguntó Isaac, viéndola y sintiendo temor de que se marchara y lo dejara solo.
Estaba tan cansado de estar solo y de caminar por el valle de oscuridad en la que se había convertido su vida durante los últimos meses que sentía