Capítulo 64. Las parejas son de a dos
A Joseph no le importó que lo vieran llevar a una mujer como bestia, algunas personas que iban al salón de eventos se quedaron cuchicheando, y quizás los conocían.
Él estaba harto del misterio que representaba Chloe y quería demostrar que él no era un idiota con el que se juega, primero alejándolo como un leproso por dos años para luego pretender que estará para ella como si nada hubiera pasado.
—Suéltame Joseph, yo sé caminar —se deshizo ella de su agarre.
—Y lo haces mejor que yo —contestó él