Capítulo 40. No lo hagas
Paola cerró los ojos con fuerza y las lágrimas siguieron fluyendo, volteó y sus rostros quedaron muy juntos.
—No quiero dejarte, ¡Dios mío! No sabes lo difícil que es para mí enfrentar lo que he postergado tanto tiempo.
—Entonces no lo hagas.
Paola negó con la cabeza y Joseph besó su mejilla palpando con los labios la humedad de sus lágrimas.
—Debo hacerlo.
—Si también me vas a dejar debo alejarme de ti —Joseph se retiró un poco y Paola se aferró a él.
— ¡No! Por favor Joseph, no te alejes de m