Capítulo 37. ¿Cómo no estresarse si el mundo no colabora?
En la tarde todos se reunieron en el caney con un pastel de tres pisos, con detalles hechos con manga pastelera y una corona dorada en la cima.
Todos estaban impresionados por la rapidez con que Paola y Joseph habían hecho semejante pastel tan hermoso.
Verónica estaba tan emocionada que aplaudió al ver el pastel.
—Era lo que quería, ha quedado perfecta.
Ninguno objetó con respecto a su anterior malestar, solo Bernhard que no le permitía levantarse de una cómoda poltrona, parecía ella