Sin lugar a dudas, ningún hombre me había tocado o besado, ni mucho menos cogido, como lo hizo Lucas Black, y de hecho, superó mis expectativas porque fue mejor de lo que me imaginé.
Y aunque el pensamiento de que me había acostado con mi empleado, lo que demostraba mi falta de ética laboral, no abandonaba mi mente, no pensaba dejar que la noche se arruinara.
Jamás me arrepentiría de lo sucedido esa noche, pero quedaba la duda, ¿Qué sucedería después entre nosotros? ¿Cómo sería nuestra relaci