Después de ducharme, regresé al dormitorio para vestirme, llevando una toalla alrededor de mi cuerpo, pero me senté en la cama por un momento, acariciando mi vientre mientras unas lágrimas caían por mis mejillas, al darme cuenta que Gerard estaba apoyado en el marco de la puerta mirándome. Nos quedamos unos segundos mirándonos, hasta que vi como se acercaba donde yo estaba sentada a mi lado en la cama, poniendo su brazo en mi hombro y su mano junto a la mía en mi vientre, dándome un beso en la