Mundo ficciónIniciar sesiónGerard estacionó el auto en el arcén, sin apagar el motor, apoyando un brazo en el volante, mirándome muy serio.
—Estás conmigo porque quiero que lo estés, y no te mentí cuando te dije que me casaba contigo para vengarme de tu familia, ¿entiendes? —No creo que te deba más explicaciones—, me dijo.—Oh, solo soy el capricho de un hombre rico para ti—, respondí viendo cómo su rostro camb






