Me cruzo de brazos, evitando el contacto con mi marido, tratando de analizar todo lo que hablamos en ese momento, desesperada por encajar todas las piezas o descubrir la inconsistencia de la declaración de Gerard.
—En una de las recepciones que tuvimos tú y yo, Melisa se me acercó en el baño diciéndome que todavía dormías con ella—, le dije.
—Bueno al parecer te mintió, porque no era cierto, no me he vuelto a acostar con ella Amanda, solo pasó lo que te expliqué, le dejé creer que yo era para