Cuando Máximo me confirma que es verdad lo que dijo Laura, siento como si todo me diera vueltas, pero él de inmediato me sostiene. Las ganas de vomitar me llegan de golpe, así que corro al baño, depositando toda la comida que había ingerido. Solo pensar en lo que hicieron me repugna. Al terminar de vomitar, regreso a la habitación y me vuelvo a sentar en la cama.
- ¿Estás bien? - pregunta preocupado, pero yo no respondo, solo me suelto de su agarre.
- Vete de aquí - señalo la puerta con voz pote