Cap. 41 El evento.
—¡Amalia! Espera, ¡detente ahí! —Sale furioso detrás de mí y escucho sus gritos, pero no me detengo, sigo mi camino —¡Te dije que te detuvieras! —Jala con fuerza mi brazo.
—¿Qué quieres? ¿Seguir con tus chantajes?
—No son chantajes, son órdenes. Tú no vas a decidir quién educará a Liam. Te recuerdo que tú no eres su madre, que Liam, es solo hijo mío. Lo había dejado a tu cuidado porque pensé que serías una mujer de casa, pero ya que te dio por abandonar tu hogar, mandaré a mi hijo con quien sí