Mundo ficciónIniciar sesiónDurante todo este tiempo, Xavier no ha apartado los ojos de Jullian; no ha parpadeado.
Jullian, también, ha mantenido una sonrisa en su rostro, sin vacilar, sin parpadear, sin apartarse de la mano intrusiva de Xavier.
«Y estoy jugando con él. Jugando duro con él». Xavier sonríe con su sonrisa de tigre. «Ha sido divertido. Aunque, por desgracia, casi ha terminado», dice, bajando la mirada hacia donde descansa su mano sobre la cadera de Jullian, sobre el dolor de Jullian.
J







