—¿Enseñarme una lección? ¿Quién te crees que eres?— Selene se liberó de su agarre y le dio una bofetada en la cara con fuerza.
—¡Pam!— El golpe fue tan fuerte que Esmeralda quedó aturdida al instante.
Esmeralda se cubrió la cara con la mano, mirando a Selene con los ojos bien abiertos.
—¿Me golpeaste? ¿Cómo te atreves, Selene?
Antes de que Esmeralda pudiera responder con otro golpe, Selene agarró su brazo y la golpeó de nuevo.
—Te golpeé porque no puedes controlar tu lengua. Si tus padres no te