Él permaneció indiferente y pronunció una palabra:
—Sí.
Una palabra simple pero poderosa, que continuó desgarrando su corazón ya roto.
Selene, cada vez cargas con una pequeña esperanza, pero termina destrozada. La esperanza se convierte en decepción, pero aún así no puedes evitar preguntarle, esperando obtener una respuesta más agradable. Un ciclo repetitivo, cada vez hiriéndote a ti misma. ¿Por qué seguir haciendo esto?
—Sí, debería haberlo entendido antes. En tu corazón, soy esa persona malic