Andrés miró a Damián, que había llegado antes, y dijo:
—¡Tráelo aquí!
—Sí.— Damián recogió la caja de cartón tirada en el suelo y se acercó a Andrés.
—Ábrela.
Damián asintió y, al abrir la caja de cartón, ¡se reveló un muñeco vudú!
—¡Ah!— Esmeralda gritó de terror, se escondió inmediatamente detrás de Andrés y señaló la caja en manos de Damián, —¡La ropa y el muñeco tienen el nombre de mamá escrito! ¡Esto es una maldición hacia mamá! Además, la ropa tiene el aroma de una mujer, este olor... me