Selene se mordió el labio inferior y no respondió.
De repente, la voz de Azul sonó de nuevo:
—Selene, ¿crees que Amara tiene perspectivas de desarrollo?
—Sí, sí, sí— respondió Selene de nuevo en voz alta.
Esta vez, Azul se sintió confundida,
—¿Qué significa ese sí, sí, sí? ¿Qué estás diciendo, niña? ¿Por qué estás tan distraída?
—¿Qué?— Selene levantó la vista hacia Azul, bloqueó su teléfono y lo guardó en su bolsillo, —Tía, ¿de qué están hablando ustedes?
Azul miró a Selene, confundida por su