Mundo ficciónIniciar sesiónNo sabía que estaba haciendo, pero lo estaba haciendo.
Jamás creí que pudiera llegar a tal grado de nerviosismo: sudaba por todas partes, mi pulso estaba frenético, tenía la garganta seca, me sentía mareado y parecía que mi estómago tenía toda una fiesta de alocados preparatorianos.







