JESSICA.-
Salgo de la casa de Adam, estoy sorprendida por lo que acaba de proponer, pero me dejo más sorprendida cuando menciono a mi padre, empiezo a recordar mi niñez y todo sobre el matrimonio de ellos, mientras conduzco pienso y pienso, nunca vi a mi padre sonreír al lado de mi madre y la verdad es que a ella tampoco, aunque delante de las mujeres adineradas de la ciudad lo hacía, ella siempre ha vivido de las apariencias y del que dirán, pero jamás los he visto demostrarse afecto, un beso,