ISABEL.-
A la mañana siguiente.-
No dormí más de una hora, esperando a que Michael aparezca, me pase toda la noche pensando, seguramente Michael estará pensando que no me quedaré con él, que no podré con esto, voy a la cocina y enciendo la cafetera, veo en la encimera la taza que le regalé hace dos días, sin poder evitar brotan lágrimas, el ruido del ascensor hace que pegue un brinco y rápidamente me limpio la cara y me echo un poco de agua, inhalo y exhalo, me coloco frente a la puerta espera