Capítulo 6 – Fiesta de inauguración.
Aquel jueves por la noche, ni siquiera podía pensar en lo duro que había sido el trabajo, o en lo mucho que me dolían los pies unas horas antes, tan sólo podía gemir, como una m*****a posesa, mientras él pasaba su cálida lengua por todo mi cuerpo, encendiendo mi cuerpo, llegando a un punto de locura inimaginable.
Lamió mis pezones, por enésima vez, y subió un poco más, hasta llegar a mi cuello, a mi boca, besándome con desesperación.
Le agarré del pelo, tirando hacia atrás, separándole de mi boc