—¡Los cargamentos no han llegado a Australia! —replicó Eleanor desesperada.
—¡Porque no los has enviado! —rugió Darío—. ¡Te han pagado la transportación por adelantado y no te has molestado en mover los cargamentos porque solo te interesa sacarles dinero! ¡Exactamente como a todos nosotros! ¡Muéstr