—¿Lista, muñeca? —preguntó Ángel y pasó su brazo alrededor de Sammy solo por molestar a Darío.
—¡Oye, oye! ¡Que corra el aire! —le dijo su hermano y Ángel se dio la vuelta.
Iban en el ascensor subiendo hacia la oficina, Ángel iba delante con Sammy y Darío detrás, porque él se había autonombrado gu