Mundo ficciónIniciar sesiónLlevamos un buen rato caminando por el centro comercial cuando finalmente, después de mucho pensarlo, se me ocurre el regalo perfecto. No es mucho, pero sé que será especial.
—Ven. Ya tengo tu regalo.
—Está bien. Llévame a él —manifiesta con una sonrisa en su rostro.
Dicho esto, entramos a una joyería y vamos directo a donde se encuentran las cadenitas. Busco una en especial y cuando la encuentro, sonr&iac







