¡Advertencia! Este capítulo tiene contenido +18.
El ruido de pasos se trataba nada más ni nada menos, que de un par de sirvientas que recorrían los pasillos. Parecían estar murmurando entre ellas y estaban muy cerca de la puerta.
Margaret le hizo un ademán a Richard para que hiciera silencio y a él lo que se le ocurrió fue agazaparse cerca de la cama para que no lo vieran si es que entraban, mientras que la joven madre, se acercó a la puerta para escuchar de qué hablaban aquellas dos mujeres.