No puedo dormir, el vino me alejó el sueño, Fabiola me engañó dijo que iba a dormir conmigo para conversar, pero el amor y el deseo pudo más, se fue para la habitación de Jam, bueno si Cristhofer estuviese aquí, yo también hubiese hecho lo mismo, ¡cuánto lo extraño!
Cierro mis ojos y siento sus manos acariciando mis piernas, mientras sus labios recorren mi rostro, besando con suavidad mis párpados, siento la humedad de sus labios en mis mejillas, y de una manera mágica se detienen en