Mundo ficciónIniciar sesión—¿Cómo siguen las cosas?
—De mal en peor.
—¿Aún discuten?
—Ya ni siquiera llegamos a eso.
Georgina me obsequia una tierna mirada y reposa su mano en mi rodilla. Se le bañan las mejillas de un rojizo que me recuerda a cuando era niña.
—¿No han pensado ir a terapia?
—Yo lo he pensado todo.
—¿Y ella?
—No he querido averiguarlo.
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