61. DESPRECIO Y RUPTURA
Cristina se removió porque creía que a quien tocaba era a su esposo, el hombre que amaba con locura, el hombre que le hizo sentir en miles de cosas al primer momento de conocerlo. Cuando la realidad la golpeó, adormilada abrió los ojos, y se dio cuenta que a su lado sí estaba alguien.
Era Rio.
Cristina explayó más los ojos y se alejó, con la mano el vientre, indignada y sorprendida. ¿Qué hacía él en su cama? ¿y de aquella manera? Estaba todavía vestida, y Rio también. Pero supo que lo había abr