Capítulo 28
Daniel
Mi padre, sin decir otra palabra contra mi persona, fija sus ojos penetrantes en Kamila. La cual se ha quedado petrificada en el lugar sin decir siquiera una palabra y las manos le sudan debido a lo nerviosa que se encuentra. Seguramente no esperó presenciar semejante espectáculo por parte de nosotros y menos la noche en la que estábamos hablando de las niñas. Las cuales pienso mantener en secreto hasta que sea el momento preciso, ya que al ver la reacción de mi padre en este