Aria estaba en su habitación llorando en silencio. Quería tirar las flores marchitas, pero no podía. Así que los escondió debajo de la cama y lloró.
Continuó limpiándose las lágrimas, pero seguían saliendo. Nunca antes había sentido este tipo de dolor y ahora le resultaba difícil sobrellevarlo. Le dolía mucho la cabeza. No ha dormido desde ayer. Su cabeza latía con dolor con todo el llanto y sin dormir. Aria se secó las lágrimas mientras yacía en su cama respirando profundamente para controlar