—¿Aun crees que tienes derecho a enfadarte y creer que él es cruel contigo?
No supe qué decir, y tampoco supe cómo reaccionar cuando se acercó a mí y susurró:
—Tu maldita familia destruyó a la suya. No solo eso, ¿sabías que mientras el señor Ferrer vivía encerrando en una prisión, su esposa enfermó y terminó muriendo? Al quedarse solo, ¿sabías que Julián fue a buscar a tu padre y le rogó su ayuda, sin importarle lo humillante que eso fuese?
Un escalofrío se concentró en mi piel al recordar q