CAPÍTULO TREINTA: VIDA OLVIDADA
En la mente de Gabriela, la decisión de no hacer nada que no quisiera pero también, ¿y su hija? Al final, solo era una mujer estúpida que se había dejado llevar por las palabras de su amiga y la necesidad de saber que era más mujer de lo que quería creer. Era momento de perder, perder y saber que lo había hecho. Sería una buena perdedora. Ese era el único orgullo que podía tener. Saber que sería una buena perdedora porque ya sabía que era momento de ceder ante l