CAPÍTULO TREINTA Y UNO: MI SALVACIÓN
Abajo, todo lo que se podía decir era que la celebración estaba siendo un éxito. Toda esa celebración ahora llevaba el hombre de uno solo de los Montiel. Como siempre lo quiso Yahir, si tan solo supiera Sebastián y el más pequeño de los Montiel que esa era la razón por la que vivía y lo que parecía siempre darle más vida. Los secretos no eran para siempre, los secretos no siempre podían mantenerse debajo de las piedras donde el protagonista de la historia ha