CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS: ALGO BUENO Y ALGO MALO
Pero, ¿cuál era la realidad de Yahir Muriel? El mismo farsante que había llegado con mentiras a esa familia, el mismo que había ocasionado tanto desastre en esa misma familia y el mismo al que no le temblaría la mano si se trataba de matar a Sebastián Muriel, el mismo que se estaba convirtiendo una piedra en el zapato de Yahir.
—Díganme —insistió el hombre mirando a Yahir.
Yahir sonrió de manera nerviosa. —Solo fue una situación que se dio, señor