Jonathan
No la entiendo... a veces parece cautivada con mi cercanía, pero otras veces, es como si mi presencia o contacto le despertara pesadillas.
La sigo de cerca en lo que nos acercamos al auto, le abro la puerta trasera y ella entra al interior, comenzamos el silencioso camino a casa, avanzamos por la carretera oscura, el auto se sacude de pronto, por la manera en que avanza el auto parece que se trata de una llanta, me orillo y apago el motor.
— Quédese aquí...
Tomo una linterna y salgo