Alejandra
¿De verdad creíste que él, te besaría?
Ay Alejandra... has perdido la cabeza.
Esa voz no hace más que repetir la misma frase, una y otra vez, esperando que quizás se me termine de meter en la cabeza que estoy comenzando a perder la cordura, que me estoy convirtiendo en lo que tanto me llegue a quejar, una segunda Jessenia, una mujer mayor fantaseando con jovencitos. ¿Qué es lo que me sucede?
¿Qué hubiera hecho después si no llegaba Aaron? Iba a ser vergonzoso lidiar con su rechazo