Adriana estaba sentada en su nueva oficina revisando las cuentas de la tienda, el taller en el segundo piso por fin había sido terminado y las chicas habían reanudado operaciones, con una semana de retraso todos estaban armando los vestidos que tenían que ser entregados la próxima semana, por otro lado Jo estaba enloqueciendo organizando la inauguración oficial que según ella iba a ser la mejor fiesta de todos los tiempos y aunque Adriana había insistido en ayudarla varias veces, Jo se había ne