Capítulo 17: Las chicas buenas tienen deseos prohibidos
Adriana no tenía idea de a donde los estaba llevando Kenneth, pero tampoco se sintió lo suficientemente valiente para preguntarle, por lo que guardo silencio y al final termino quedándose dormida recargada sobre el hombro de él. El chofer estaciono el auto en el sótano privado del edificio, una vez que el motor se apagó Kenneth fue el primero en bajarse y luego rodear el auto para ayudar a Adriana a salir. Ambos subieron por el elevador en completo silencio y una vez que las puertas se abrieron
Abrilvlqz
Ya se puso raro esto (publica el capítulo y se va corriendo)